Mis cuates, en esta ocasión vamos a recordar una de las funciones más memorables en la historia de la lucha libre mexicana, me refiero a Triplemanía I, un evento que por varias razones hizo historia.
A un año de su fundación, la Triple A se había convertido en la empresa más llamativa de México, y es que la mayoría de las grandes estrellas trabajaban para las huestes de Antonio Peña.
Y para celebrar, nada mejor que una magna función en un escenario grande, donde se pudiera demostrar el impacto de la naciente empresa; fue así que eligieron a la Plaza de Toros México a la que el 30 de abril de 1993 acudieron 48 mil aficionados para ver Triplemanía I.
Fueron 7 luchas con las más reconocidas estrellas de ese entonces, Octagón, Máscara Sagrada, el Hijo del Santo, Villano III y muchos más participaron en las primeras 4 batallas, que fueron de gran calidad, pero para los aficionados las importantes eran las 3 últimas contiendas.
En el evento especial, Lizmark expuso el título nacional semicompleto ante La Parka, hoy L. A, Park, el Volador era el second del esteta y Chacho Herodes del rudo.
Fue una batalla de poder a poder en la que los enmascarados se dieron con todo, tenían una gran rivalidad, sin embargo la mayor parte del tiempo respetaron que era una lucha de campeonato y mostraron sus dotes técnicos.
La lucha fue a una caída, algo raro que en aquel entonces se permitiera una batalla de campeonato a una sola ronda, aparentemente la Parka había ganado, de hecho, el réferi, Pepe Casas, así lo decidió, pero Lizmark impugnó el resultado porque aseguraba que el se había quitado antes de la tercera palmada.
El Comisionado intervino en la contienda y obligó a que se repitiera la caída, entonces el Genio Azul mostró todos sus recursos y con toque de espaldas se apuntó la lucha y se mantuvo como campeón.
Vino entonces una de las batallas más esperadas, el duelo en donde Máscara Año 2000 exponía su incógnita ante El Perro Aguayo.
El Can de Nochistlán venía enrachado, pues el 22 de marzo de 1991, 2 años antes, había ganado la máscara de Konnan en la Arena México.
La batalla se inició a tambor batiente, el tercero sobre las cuerdas fue el Chocolate, de polémica actuación. El Misterioso era el second del Perro Aguayo y Universo Dos Mil acompañó a su hermano.
Máscara Año 2000 se le fue encima con todo al Perro, la afición se le entregó con todo al Can, Universo desde el principio estuvo interviniendo para ayudar a su hermano, pero el mayor apoyo vino del Chocolate quien se inventó un faul y descalificó al de Nochistlán y así el de la familia Reyes se llevó la primera caída.
La segunda caída vino con el mismo tenor, castigos salvajes del enmascarado sobre el Can, incluso el rudo tomó un boxer y golpeó a su adversario, lo que le costó la descalificación y así se emparejaron las acciones.
La definitiva fue sumamente dramática, la afición estaba al filo de la butaca ante los castigos que se propinaron estos dos colosos, los gritos en apoyo al Perro retumbaron por toda la Plaza México, pero para esos momentos la cara de Aguayo estaba totalmente bañada en sangre, su derrota parecía inminente.
Pero el Perro logró reaccionar y le aplica una silla hacia afuera del ring a su rival, sólo que al regresar al enlonado es atacado por Universo 2000, Máscara Año 2000 aprovecha la ocasión y le da una paliza al Can, Misterioso increpa al réferi quien se descuida, Aguayo aprovecha para aplicarle un faul a su rival, le pone espaldas planas suena la cuenta de 3 y adiós al enmascarado, bienvenido Jesús Reyes.
La batalla estelar de aquella velada fue el duelo de carrera vs. carrera entre Konnan y Cien Caras, quienes tenía una gran rivalidad, pero el cubano no contaba con que esa noche aparecería uno de sus acérrimos rivales, Jake "Snake" Roberts, quien llegó para hacerle vivir una pesadilla.
Carmelo Reyes arribó al cuadrilátero acompañado por su hermano Universo 2000, mientras que Konnan, quien por cierto llevaba un atuendo que parecía de Locomía, tenía a Mascarita Sagrada a su lado; el réferi fue el Tirantes, quien ya tenía una gran fama de malandrín.
Antes de que iniciara la lucha, Jake Roberts se acercó al ring, lo que distrajo a Konnan y Cien Caras se aprovechó para empezar a tundir al cubano.
Sin embargo el fortachón se supo recuperar y se llevó la caída con toque de espaldas. Por cierto en esta batalla el público sí se dividió, pues una buena para de la afición estaba con el mexicano.
La segunda caída empezó en el mismo tenor, Cien Caras sorprendió a Konnan y luego de una serie de patadas y azotones le aplicó toque de espaldas y empató la contienda.
El rudo no le dio descanso al cubano y desde antes de que iniciara la tercera caída golpeaba a su rival. "Snake" volvió a aparecer alrededor del ring y el cubano se seguía distrayendo, Roberts atacó a Mascarita Sagrada, Carmelo Reyes llegó a hacerle el paro al chaparrito y se trenzó en un duelo de poder a poder con el estadounidense.
"La Víbora" acabó con Cien Caras y apareció Konnan para hacerle frente, mientras, arriba del ring El Tirantes contaba los 20 segundos de rigor para que los gladiadores volvieran a luchar, Carmelo llegó casi en el último suspiro pero el cubano no pudo hacerlo y así veía acabar su carrera.
El fortachón reclamó, chilló, pidió ayuda y comprensión de todo el mundo, pero nada, la decisión estaba tomada y debía de retirarse. Claro que no lo hizo por mucho tiempo porque 10 meses después regresó a los cuadriláteros.
Esa fue la historia de Triplemanía, una de las funciones más memorables en la historia del pancracio mexicano.
Y mis cuates, ya me voy, Itarita quiere que le enseñe aplicar la doble nelson y el abrazo del oso y ni modo de negarme, ahí nos vemos y por favor... no me odien por ser bonito.





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