Mis cuates, en esta ocasión vamos a platicar de uno de los íconos de la lucha libre norteamericana, un gladiador eterno, que desde hace 35 años ha dado de qué hablar, ya sea para bien o para mal, por supuesto que me refiero a Hulk Hogan, una verdadera leyenda viviente.
El también conocido como Mr. América es para los estadounidense como el Santo para los mexicanos, el ídolo que marcó un antes y un después en el pancracio.
Terrence Gene Bollea nació el 11 de agosto de 1953, tiene 59 años aunque la neta se ve más traqueteado, en Augusta, Georgia, y desde joven impresionó por su físico, 2.01 metros y 130 kilos y su facilidad para los deportes.
Los hermanos Brisco, Jack y Gerald, ambos ex luchadores y promotores, descubrieron en Tampa Bay a "Terry" a los 24 años, al cual prepararon y convirtieron en gladiador profesional para la CWF (ahora NXT).
Poco después, Mr. América emigró a Memphis donde nació el personaje de "Hulk".
En un programa de TV se encontraba "Terry" junto a Lou Ferrigno, y como el gladiador era más musculoso que el actor que encarnaba al Increíble Hulk en la serie, decidieron llamarlo como el monstruo verde.
Su carisma llamó la atención de la WWF, que lo contrató y le agregó el nombre de Hogan. Pero como en ese entonces todos los reflectores apuntaban a Bruno Sammartino, la gran estrella de la empresa norteamericana, su estancia fue gris.
En 1980 tuvo su primera etapa en Japón, con la New Japan Pro Wrestling, donde protagonizó tremendos encuentros con Antonio Inoki, al cual noqueó en una batalla para conseguir el inaugural International Wrestling Grand Prix y por ende ser el primer campeón de peso Completo de la empresa nipona.
Poco después, Hogan perdió el cetro contra el mismo Inoki, pero los agarrones que se dieron esos dos colosos quedaron grabados para la posteridad.
Por aquella época, Hulk luchaba esporádicamente en EU. Pero el cine, cambiaría esa historia de manera radical.
"Terry" tuvo una participación especial en la película Rocky III, en donde aparecía como Thunderlips y se enfrentaba en una batalla de locura con el personaje que hizo famoso a Sylvester Stallone.
A partir de entonces las cosas cambiaron, Hulk Hogan se convirtió en una figura reconocida y los aficionados querían verlo en el ring para constatar si realmente era esa fiera desbocada que vieron en las pantallas cinematográficas.
"Terry" estaba en su tope técnico, y eso se pudo ver en 1983 cuando visitó México por primera vez para luchar en el Toreo de Cuatro Caminos, junto a Gran Hamada, ante el Perro Aguayo y Canek. En ese entonces competía sólo con lo mejor del mundo.
En 1983 Vince McMahon trajo de vuelta a Hogan a la WWF (hoy WWE). Un mes después, Mr. América le arrebató el campeonato de la empresa a The Iron Sheik. Desde ahí comenzó la "Hulkamanía", arenas llenas para ver al hombre que vestía de amarillo y rojo y se rompía la camisa al entrar. Así encabezó los primeros grandes programas de la empresa: Wrestlemania y El Evento Estelar de Sábado por la Noche.
Tras defender el cetro 3 años, en WM III enfrentó a André el Gigante. Hogan sorprendió a los más de 93 mil aficionados que asistieron al Pontiac Silverdome, pues levantó al Gigante y con un machetazo se llevó la lucha. La más importante en su carrera.
Con mil 474 días de reinado, uno de los más largos, perdió el cinturón de la WWF frente al mismo francés, aunque su hombro no estaba tocando la lona cuando le contaron las tres palmadas.
En 1989 regresó al cine en una de las películas más importantes de lucha realizadas en EU: "No Holds Barred". De hecho, no hace mucho la WWE la volvió a sacarla remasterizada. El antagonista de la cinta, Zeus, pronto fue llevado a los rings.
Luego de ese filme, se rumoraba que se iba de los cuadriláteros para dedicarse a la farándula, y lo pusieron a defender el cinturón, que había recuperado, en WM VI, ante el Ultimate Warrior, tigre viejo contra tigre joven.
De ahí vino una de las películas más importantes de su carrera: "Suburban Commando" en 1991 y con la popularidad adquirida siguió su propia serie, "Trueno en el Paraíso", en la que Hogan era una especie de ex mercenario que ayudaba a la gente a resolver problemas en un verdadero paraíso tropical, en donde siempre estaba acompañado de bellas mujeres en diminutos trajes de baño.
A pesar de su trabajo como actor, en realidad no dejó los encordados y lo seguimos viendo protagonizar luchas de escándalo y enfrentar a las máximas estrellas de aquella época.
En 1993, el dueño de la WWE, Vince McMahon fue acusado de fomentar y facilitar el uso de esteroides entre sus luchadores, Hogan testificó en el juicio y afirmó su jefe nunca le dio este tipo de sustancias, aunque aceptó que sí las había consumido.
A pesar de la solidaridad que le manifestó a Vince en la querella, abandonó la empresa y buscó camino por otros lados, pero claro, ahora como una estrella en las pantallas y en los cuadriláteros.
Mis cuates, por ahora ahí le paramos, la próxima semana les sigo contando la historia del güero locochón. Y ya me voy, Itarita quiere mostrarme los avances que ha tenido en sus clases de danza árabe y va a bailarme como Shakira, y pues ni modo de negarme. Ahí nos vemos y por favor... no me odien por ser bonito.




